¡Qué pena que no había nadie cerca para grabar mi encuentro de esta mañana con Severino y Arena!

Había decidido hacer una breve sesión de zoofarmacognosis con ellos a ver cómo responderían, así que llevé una pequeña selección de aceites esenciales. Cuando llegué, se acercaron los dos a la valla eléctrica y parecía que estaban buscando contacto. Los perros, que no habían advertido su presencia ayer, estaban muy curiosos, pero todos permanecieron muy tranquilos.

El primer aceite que le ofrecí a Severino fue el incienso. Mostró gran interés olfateando con avidez. Atraida por la respuesta de Severino, Arena también se acercó y olfateó desde cierta distancia. El siguiente aceite ofrecido fue absoluto de rosa que Severino también aceptó con entusiasmo. Luego ofrecí rosa otto. Las narices y la boca empezaron a moverse locamente y tuve que agarrar fuerte el frasco porque quería comérselo. Luego hizo una respuesta Flehmen, alzando la cabeza bien alto. A continuación le ofrecí hoja de violeta que suscitó una reacción espectacular con una ENORME respuesta Flehmen. Volvía una y otra vez, olfateando con gran intensidad. Otro aceite que provocó una respuesta impresionante fue el Loto Rosado con dos respuestas Flehmen. El último aceite ofrecido fue elemí que también aceptó de muy buen grado.

Me concentré más en Severino porque es más confiado. Sin embargo Arena estaba muy interesada en todo lo que ocurría hasta tal punto que se fue acercando lentamente y con cautela, alargando el cuello para poder alcanzar los frasquitos. En un momento de la sesión cambié el frasco al lado derecho de Severino y Arena dio la vuelta para tener acceso directo al aceite. El aroma que más le atraía fue el incienso, lo cual no es de extrañar ya que es tímida y miedosa. El Loto Rosado fue otro favorito: excelente porque es un aceite que los animales eligen a menudo para «abrir las puertas».

Esta primera sesión fue muy alentadora de manera que espero poder repetir la experiencia más a menudo.